Ideario del Congreso de los Cinco Continentes 2011


En octubre 2011 tuvo lugar en Lyon (Francia) un congreso internacional patrocinado por el Observatorio Nacional de Prácticas en Salud Mental y Precariedad/ ONSMP, LYON-FRANCIA.

El observatorio auspiciante había sido creado inicialmente en 1996 como un Observatorio Regional con el nombre de ORSPERE (Observatoire Régional Rhône-Alpes sur la Souffrance Psychique en Rapport avec l’Exclusion) y en 2002 se toma alcance Nacional  tomando el nombre de Observatoire National des pratiques en Santé Mentale et Précarité (ONSMP).

Se trata de un observatorio dirigido a un público de profesionales del campo sanitario y social que, en el ejercicio de su función están en contacto con el sufrimiento psíquico que genera exclusión social 
y con la exclusión social que genera alteración de la salud mental.

En colaboración con Universidades, Instituciones Europeas y de América del Norte, y Organismos Internacionales, convocaron para este Congreso a un comité de expertos de los cinco continentes a efectos de analizar los efectos psicosociales de la globalización en la salud mental y las acciones que podemos encarar para  una ecología de los lazos sociales.

Se propusieron tratar los siguientes temas:

- La situación actual y el modelo de salud mental, teniendo en cuenta que el crecimiento de las precariedades económicas, sociales y psicológicas pone el tema de la salud mental en la posición de referente mayor para nuestro tiempo, y eso se puede ver sobre los cinco continentes.

- La aparición de trastornos mentales no se reduce únicamente a las patologías mentales: el modelo de una concepción de la salud mental que se centra solo en la enfermedad  alcanza el límite de su pertinencia. El modelo de salud desarrollado por la OMS desde 1946 sobrepasa a sabiendas el paradigma biomédico mientras que integra las dimensiones contextuales y socio-económicas; lo que incluye desigualdades de desarrollo de cada país y dentro del mismo país. Al comienzo del siglo 21, debemos admitir que el modelo de un continuum entre la enfermedad mental y la salud mental no es válido ni científicamente ni políticamente.

La enfermedad y la salud, pertenecen a dos contínuums que aunque son distintivos, son también correlativos.

Mientras que el primer continuum (centrado en la enfermedad) se ocupa de los trastornos psiquiátricos y la desaparición de síntomas graves, el segundo (centrado en la salud) enfrenta una mala salud mental con una salud mental bastante buena, aquella que se puede definir como « la capacidad de vivir y de  sufrir en un medio dado y transformable, es decir, la capacidad de vivir con otros manteniendo el contacto consigo mismo, pero sin destructividad, y no sin luchar" (ONSMP-ORSPERE, Lyon, 2004)

En esta visión, la ausencia de trastornos psiquiátricos puede combinarse con una salud mental deteriorada, mientras que la presencia de patologías debidamente autenticadas no es
necesariamente un signo de mala salud mental.

El Congreso de los Cinco continentes consideró los modos de combinación de ambos contínuums,
en un clima mundial donde se puede ver el aumento de la precariedad de todo tipo
(social, económico y psicológico), con fenómenos de repliegue sobre sí mismo y / o de
violencia, en un contexto de atomización de los individuales y de flujos migratorios mundiales.

Podemos entender que no se trata de un congreso sobre la psiquiatría sino más bien sobre la salud mental, aunque la psiquiatría es una parte sustancial del evento.

¿Pero que significa la precariedad?

No puede ser confinada a la pobreza, se caracteriza por la incertidumbre sobre el lazo social, que constituye la base de los fenómenos individuales y colectivos observados principalmente con los más
pobres, sino también con poblaciones que se sienten en mayor parte vulnerables.

Esta incertidumbre debilita los principios de la vida como los cimientos sociales y
produce una triple pérdida de confianza:

- pérdida de confianza en sí mismo (con problemas de la autoestima y su serie de consecuencias),

- la pérdida de confianza en los demás(con recelo y paranoia colectiva)

- y -fìnalmente- la pérdida de la confianza en el futuro (con un sentimiento de decadencia y de ruina).

La pérdida de confianza en el futuro plantea precisamente la cuestión de la ecología humana del lazo social que debe ser pensado a largo plazo y no sobre la presión constante de una emergencia.

No solo se trata del futuro del mundo sino también del futuro de los que viven en este mundo, con la
preocupación por los seres humanos que necesitan vivir como seres humanos con otros hombres y consigo mismos.

Eso es lo que ocurre en los diferentes ambientes sociales que reconocen el sujeto o que lo excluyen:  la familia, la escuela, el trabajo y la economía, los sistemas de atención y apoyo,
los varios grupos de pertenencia, en la cultura o la política.

Los dos objetivos principales que propuso el congreso fueron:

- Presentar y describir los trastornos psico-sociales tal como aparecen, en
la diversidad de culturas y regiones del mundo, ya que iluminar nuestra mirada es una
manera de facilitar nuestra capacidad para actuar.

- También a partir de esta diversidad, compartir los descubrimientos,
y revelar los términos de apoyo psicosocial sostenidos por la gran diversidad
de actores sanitarios, sociales, políticos y de desarollo; sus acciones tienen
efectos en términos de salud mental. Parece claro que las personas que experimentan malestar psicosocial son algunos de los actores.

El objetivo del Congreso es valorizar las posibilidades para actuar.

"Si tenemos éxito en unir nuestros conocimientos, si podemos listar las varias
soluciones probadas en todo el mundo, habremos contribuido a la aparición del
aspecto de unión del proceso de globalización como un antídoto a su fuerza
de atomización frente a la cual el hombre parece tener sólo tres opciones: el hedonismo
desencantado, el aislamiento o la guerra."

Fuente: Universidad de Lyon, France.